Confirmado el rumor de que el Congreso entregará a nuestros 350 diputados la nueva versión del iPhone, he considerado oportuno hacer un análisis sobre qué tipo de aplicaciones podrían utilizar sus señorías para hacer más entretenidas las sesiones parlamentarias y, ¿por qué no? Quizá incluso para involucrar más a la ciudadanía en la toma de decisiones políticas y contribuir a desarrollar una política 2.0.

Pero primero, una serie de consideraciones previas. Tras hacer un repaso de las principales aplicaciones de productividad que ofrece la tienda de aplicaciones de Apple, es fácil llegar a la conclusión de que un diputado no tiene que ser productivo de la misma manera que el resto de trabajadores.
Así, muchas aplicaciones que resultarían muy interesantes para directivos o comerciales, quedan prácticamente descartadas. ¿Para qué quiere Bono una aplicación que te permite gestionar los servicios de mensajería? ¿De que le sirve a Cospedal la suite de Office más avanzada o un CRM? Los asesores de los diputados necesitarán, sin duda, de este tipo de trucos u otros parecidos, pero los veo poco prácticos para los animales políticos. Señoría, mejor que la aplicación de grabadora la sostenga el jefe de prensa de su grupo parlamentario.
Así que preste atención, señor diputado, porque esto puede ser de su interés.
1- Instapaper – Si hay algo que los integrantes de la Cámara Baja tienen que mantener controlada es la información. Esta aplicación gratuita le permite elegir una serie de webs cuyo contenido pueda parecerte interesante y descargar los artículos directamente en el teléfono, en un formato sencillo y pudiendo acceder offline desde cualquier lugar. Incluso sus asistentes pueden encargarse de decidir qué le conviene leer. ¿Para qué complicarse?
2- Notas y To Do – Hay muchas aplicaciones para tomar notas y otras tantas para escribir las famosas listas de “Qué hacer”, que tanto alaban los expertos estadounidenses en productividad. Muy práctico de cara a las comisiones. Puede ir apuntando lo que le llame la atención del discurso de su rival y eligiendo las frases adecuadas para responderle. Le permite además dejar escritas esas otras cosas que tus asistentes no tienen por qué leer: “Pasillear para tantear cómo verían una enmienda a la totalidad”, “Ofrecer apoyos a los presupuestos a cambio de frecuencias en los 2600 MHz”, “Contratar un nuevo jefe de prensa menos inútil” y otras tantas. Podemos recomendar a sus informatizadas señorías que utilizen Remember the milk, mi app favorita de esta categoría.
3 – Tu escritorio en el PC o en el Mac. Para los más conservadores, la mejor aplicación posible. Lleve directamente el escritorio de su portátil a su teléfono y viva para contarlo. Mocha VCN puede ser una de las opciones más adecuadas. Deje que lo instale el técnico del Congreso, eso sí.
4 – iMovies – La nueva versión del software de edición de vídeo para iPhone promete mucho, especialmente cuando está asociada a la alta definición. Los diputados pueden dedicarse a preparar vídeos de las intervenciones más bochornosas (o inspiradoras, ejem) y colgarlas directamente en Youtube. De hecho, incluso pueden tomar distintas fotos y convertirlas en un vídeo con el efecto Ken Burns. Un gallifante para el primero que se anime.
5 – Twittea la sesión. Twittelator Pro es la solución, al menos según esta comparativa de distintos clientes para el iPhone. Hay senadores y diputados que ya lo hacen. ¡Responda a sus votantes!
6 – Admitámoslo, hay sesiones que son un rollo. ¿Está en la comisión más petarda del Congreso? ¿Le importa un bledo la intervención del diputado canario pero hace frío en la calle, no hay periodistas y se está más tranquilo en el escaño? Será por juegos. ¿Mi favorito? Sin duda el simulador de control aéreo Flight Control. Incluso ¡quién sabe! Quizá pueda convencer a alguien de que es por cuestiones de trabajo. Al menos en plenos como éste. Si quiere saber qué tiempo hace antes de tomar la decisión de pasarte la sesión jugando, toca bajar la aplicación de AccuWeather u otra parecida.
7 – ¡Transparencia! ¿Quieres que sus votantes sepan dónde se mete en cada momento? Es el momento de Foursquare (http://foursquare.com/help/), la aplicación que le permite sacarle partido al GPS y demostrar al mundo que sí, que de verdad está trabajando. Pero tranquilo, recuerde que en España tenemos listas cerradas. No tiene que impresionar a nadie.
8 – El más listo de la clase. Vale, tal vez no lo sepa todo. No tiene por qué reconocerlo en público, pero nadie le ha confundido nunca por un tipo cultivado y su carrera política debe más a su capacidad para obedecer órdenes como un lemming y su habilidad para comerle el… ego a tus jefes. Sin embargo, eso no le puede impedir quedar bien de vez en cuando. Articles es un estupendo lector de Wikipedia que le permitirá comprobar cada ‘palabro’ que suelten en la comisión de Industria y tratar de aprender algo. Aunque claro, usted no se metió en política para aprender.
9 – Trabaje por su futuro. Siempre hay un consejo de administración dispuesto a acoger a un ex diputado bien dispuesto. Es el momento de recoger todas las tarjetas de visita que pueda acumular. http://itunes.apple.com/us/app/business-card-reader/id328175747?mt=8 El Business Card Reader es una opción tan buena como cualquier otra para escanearla sobre la marcha.
10- Para esas tardes interminables en la T4 cuando quiera volver a ver a su familia, o para esas aburridas noches de soledad en la capital. ¡No se deje los cánticos de sirena de las diversiones nocturnas en Madrid! Mejor quedarse en casa leyendo un buen libro. Para no cargar de ciudad en ciudad con enormes fardos llenos de las obras de Tocqueville, Adam Smith o Schumpeter, mejor que los lea directamente en su flamante iPhone, a través de aplicaciones como eReader o Stanza. Estamos convencidos de que esos son los libros que usted lee. Sin duda. Seguro.
Una última solicitud a los próceres de la patria. Señores, si van a tener iPhones y utilizarlos a cascoporro es el momento de poner enchufes en sus escaños, si no los tienen ya. Por cierto ¿las aplicaciones de pago se pagan de las dietas o de sus bolsillos? Pero qué tontería. No sé ni por qué pregunto.




echo de menos alguna aplicación para ver el fútbol, evitaría abstinencias
o para… ¿realmente para qué leches querrán un aifon?
Responder
Cambio fotos de niña por longanizas de pascua… a ver si asi
Responder