Buzzie, la primera aplicación del iPhone para sacar partido al nuevo y polémico Buzz de Google tiene sello español. Se trata de un desarrollo del ingeniero técnico asturiano Alberto García Hierro, uno de esos valientes que se dejan las horas libres programando para nuevas plataformas y que con Buzzie ha tenido su mayor éxito hasta el momento, con una importante repercusión tanto en los medios especializados como en Twitter.

Recordemos que Buzz es el intento de Google por convertir su Gmail en una suerte de red social, con actualizaciones de estado similares a las de Twitter, y que ha generado una importante polémica respecto a la privacidad de los usuarios del gigante de las búsquedas y la publicidad.
Alberto García Hierro, que trabaja programando para una red social, explica que después del lanzamiento de Buzz comenzó una carrera entre los desarrolladores y presume de haberla ganado. “Estaba claro que quien consiguiese sacar el primer cliente para iPhone iba a causar bastante revuelo. Así que me puse manos a la obra y, a base de perder horas de sueño, conseguí ser el primero”, me explica.
Buzzie tiene la ventaja de que permite a quienes no sean usuarios de Gmail echar un vistazo a las conversaciones catalogadas como “públicas” que se desarrollan a su alrededor sin tener que formar parte del servicio de la compañía de Mountain View, gracias a la funcionalidad de GPS del teléfono.
García Hierro sólo había tenido hasta ahora un éxito destacable con iRae, aunque cuenta con otras muchas aplicaciones como menéalo, gasofa, WikiWiki, iSinónimos, WikiAround, QQRR y Uncyclopedic, que se han movido en el entorno de las 30-40.000 descargas. Sin embargo, Buzzie es la primera por la que cobra directamente a los usuarios, concretamente 1,59 euros.
“Empecé con Linux hace ya muchos años, cuando las PDAs venían con Windows CE y casi había que hacer magia negra para instalarles Linux. También he contribuido a varios proyectos Open Source, como KDE, Opie, Maemo, aunque últimamente no hago mucho software libre y me dedico exclusivamente a iPhone y Android”, detalla el ingeniero.
Por el momento admite que no ha obtenido grandes beneficios de forma directa, pero sí a través de otras vías. “Por ejemplo, gracias a las aplicaciones de iPhone doy cursos particulares y me llegan peticiones para trabajos freelance”, explica.
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