Los 50 megas de Ono

Una vez más, se demuestra que vender conexiones a Internet es mucho más complicado que vender calcetines. Cuando te dedicas al apasionante mundo de la confección para el pie, te limitas a comprar a un mayorista un número oportuno de prendas calefactoras de pinreles y a ponerlos luego a la venta con el margen de beneficio que consideres oportuno. Mi reciente experiencia con los 50 megas de Ono me recuerda que las operadoras, más allá del dinero que se embolsan a nuestra costa, tienen un puntito más de dificultad al hacer su trabajo.

Nuestra historia comienza con la contratación de los 50 megas de Ono. No es que me fuese mal con mi anterior velocidad, de 6 megas, pero siempre está esa llamada que te dice: “contrátalos”. Y no me refiero a que hable con mi padrastro muerto, como Dexter. Era una llamada más real, la de una muchacha latinoamericana (sorpresa) que me convenció de que el cambio iba a salirme casi gratis y que mis cuotas mensuales no se verían incrementadas de forma significativa.

De gadgeta

En el tiempo prometido, llegan los paquetes con el kit de autoinstalación. Primer problema: los 50 megas requieren más chismes. Concretamente, pasé de un cablemódem wifi a tener dos cacharros, un cablemódem y un router USB. Tras seguir al pie de la letra las instrucciones, lo pongo en marcha y me dispongo a vivir la ¡experiencia a 50 megas!

Ups. Problemas. Lo cierto es que la velocidad no es la prometida y sufro cortes constantes. Y al día siguiente empiezan las llamadas a la operadora. Tras unas comprobaciones, la compañía resuelve enviarme un técnico, que se planta al día siguiente en casa con el objetivo de solucionarlo todo. Si el sábado lo instalé, el lunes ya tengo al chico en casa.

El chaval hace lo que puede, lo deja todo funcionando y nos deja claro un mensaje: los 50 megas no son fáciles. Son una delicada pieza de ingeniería que hay que dejar bien atada en todos los frentes.

Yo no estaba en casa en esa primera visita, cosas del cierre. Pero al regresar estaba claro que todavía fallaba algo. Una nueva llamada y una nueva cita con el técnico, que me veo obligado a postergar hasta el jueves de la misma semana. Él hubiera venido antes.

Esa es la visita definitiva. Nos cambia los conectores del cajetín, se asegura de que no hay ningún cable mal grapado y, al final, descubre que el router dlink que teníamos instalado no funcionaba como debía. Al cambiarlo, se terminan los cortes, pero la velocidad aún no es la adecuada.

Armado de paciencia infinita, coge la escalera y comprueba los conectores del edificio. Ya los había cambiado, pero quería asegurarse. Y bingo, resulta que los últimos que cambió anteriormente no eran los de mi domicilio. Estaban en un orden incorrecto. Finalmente, se va dejando las cosas en perfecto funcionamiento. Tres horas de trabajo que, supongo, elevan considerablemente el coste de adquisición de cliente de la operadora, pero también les aseguran mantenerme como cliente durante una larga temporada. Además, la compañía no ha cerrado directamente la incidencia, y ha resuelto dejarla abierta durante dos semanas, por si la cosa se vuelve a torcer.

Así, volvemos a la conclusión del principio. Los 50 megas de Ono son una delicada pieza de relojería y hay que asegurarse de dejarlos bien atados. Pero cuando te envían a alguien comprometido y tienes un poco de suerte, al final merece la pena.

He de agradecer a Ramsés, así se llamaba el técnico que vino a ayudarnos, su magnífica labor. Y a Ono que me lo mandase. Una prueba más de que no todo en telecomunicaciones es un robo después de otro. Cuando la gente se esfuerza, al final ese esfuerzo se nota…

Ahora tengo, a través del wifi, una velocidad de 20 megas reales con 3 de subida, que se incrementan cuando conecto directamente el ordenador a través del cable. Eso implica bajadas de megaupload de 3 mb/s, lo cual no está nada mal, la verdad.

Mi vida no ha cambiado gran cosa, pero pago más o menos lo mismo y he tenido una buena experiencia de cliente. Y en España y en banda ancha, una buena experiencia de cliente no es que las cosas funcionen desde el principio: es que en una semana terminen funcionando de verdad y no hayas tenido que gritar a nadie por el camino.

Siempre digo que las conexiones de banda ancha son como los melones, que te pueden salir buenos o te pueden salir malos. Es refrescante saber que hay quienes te los cambian si el fruto prohibido resulta ser el fruto podrido.

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8 clientes satisfechos to “Los 50 megas de Ono”


  • Comment from Enrique

    ¿No había dicho el gobierno que iban a obligar a que las operadoras dieran una velocidad real de al menos el 80% de la ofertada? Así, los 50 megas ofertados tendrían que ser 40 reales. Vamos, que están en la mitad de lo legal…

    O igual aún no ha entrado en vigor. O las operadoras han saltado al cuello de Zapatero y una vez más ha hecho el Ricky Martin (un pasito palante, un pasito patrás). Anda, majo, cuenta cómo está el tema.

    Responder

    uriondo Reply:

    O igual es el Wifi. Cuando me conecto por cable sí me da los 50 megas :-)

    Responder

    Enrique Reply:

    Oñio. O sea, teniendo en cuenta que 50Mbps son 6.25 megabytes/s, un archivo tipo avi de 42 minutos de 350 Mb por DD se planta en tu disco duro en… ¡56 segundos!

    ¿Y por cuánto dices que sale la broma?

    Responder

    uriondo Reply:

    De hecho, por wifi estoy bajando siempre cerca de 3 mb/s. Un archivo avi de 42 minutos me baja en dos minutos justitos, tres si va muy lento. De todos modos, también depende de la carga de los servidores que te hagan el servicio. Hay archivos que van más rápido que otros depende de la hora, asumo que es por la carga de descargas.

    Responder

  • Ponte un PLC y olvídate del WiFi que te resta mucha velocidad :)

    Se agradece leer algo positivo, aunque las primeras líneas parecía que al final del post ibas a ponerlos a caldo xDDD

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    uriondo Reply:

    El problema del PLC es que, con el cambio de habitación por la niña, ya no tengo sobremesas, sólo portátiles, y no quiero más cables en mi vida si puedo evitarlo :-)

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  • Comment from e66

    Soy de los que se lo está pensando para cambiar a ONO. Voy con Jazztel desde hace poco más de un año y no he tenido problemas mayores… pero también siento “la llamada”. En mi caso, no es la de una latinoamericana intentando convencerme. Es la tentación de los “megas reales”. A pesar de haber leido tu post, vuelvo a preguntar (con cierto temblor en la voz)… ¿me aconsejarías cambiarme a ONO?

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    uriondo Reply:

    Es duro, teniendo en cuenta mi teoría ancestral de que las conexiones de banda ancha en España son como los melones (te pueden salir buenos o malos). A la hora de la verdad, creo que depende de lo que estés dispuesto a pagar. Yo pago más de 80 euros mensuales a Ono desde hace bastante tiempo, y eso que no me sobra el dinero, pero la velocidad siempre ha sido razonable; el servicio, bastante bueno; la oferta de TV, aceptable y la independencia de Telefónica, genial.

    Ellos dicen que tienen uno de los mejores precios por mega del mercado entre las operadoras nacionales (dejando fuera a Telecable, por ejemplo), y no les falta razón.

    En 2010 me consta que tienen preparado algo gordo para atraer clientes, quizá te convenga esperar a ver qué ofrecen. Yo apuesto a que uno de los componentes de la oferta va a ser algún tipo de garantía de velocidad real.

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