Los dependientes de las tiendas de televisiones tienden a poner bien alto el volumen de los aparatos para evitar que los clientes escuchen los susurros quedos que se intercambian las pantallas, petulantes por naturaleza. “Yo tengo más pulgadas que tú”, “Pero dónde vas, chiquillo, con sólo un puerto HDMI y sin TDT”, “Te voy a [...]



