Y no es que la retribución a los accionistas de Telefónica haya sido baja (fin de chiste malo, redoble de tambores), es que el Ejecutivo comunitario ha criticado duramente la decisión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de dejar a las cadenas la mayor parte de las frecuencias que quedarán liberadas con el paso de la TV analógica a la TDT y “pasar” de otros servicios de telecomunicaciones como la banda ancha móvil, que está experimentando un gran auge.
“A diferencia de la reciente tendencia en otros estados miembro, los canales de TV digital nacional están localizados en la parte alta de la banda UHF, un segmento del espectro radioeléctrico que está siendo considerado a nivel comunitario para su uso en servicios de comunicaciones móviles y banda ancha”.
“El refarming del espectro (la relocalización de espectro para distintos usos) es todavía un tema de conflicto en España. La asignación de espectro en las bandas de frecuencias afectadas está distribuida de forma desigual entre las operadoras”, subraya el informe de la Comisión.
En todo caso, parece que el Ejecutivo está cambiando un poco su punto de vista, y que podría haber un cambio de estrategia. Servirán así de algo los ruegos de una industria muy enfadada por la discriminación a favor de un sector, el audiovisual, notablemente incompetente a la hora de explotar tan preciado recurso.
Especialmente en el caso de las cadenas de televisión locales, de las cuales sólo un 7% han conseguido licencias y de las que sólo están en emisiones el 1%. Y esto no mejorará con la crisis económica y el desplome de los ingresos publicitarios.
El informe comunitario también lamenta el aumento de quejas de los consumidores, superior a las recibidas en otros sectores de la actividad económica.



