Es curioso cómo a veces te sorprenden ciertos datos. Acabo de recibir una nota de prensa en la que el sello alemán de música clásica se jacta de ser la segunda mayor tienda online del mundo, con unos ingresos de medio millón de euros. Lo que me sorprende no es tanto la segunda posición, sino la enorme diferencia con el líder del sector, la tienda online de Apple.
Además, me ha llamado la atención la posibilidad de enviar como regalo pistas de audio, a partir de 0,99 euros, que pueden enviarse como felicitaciones, con mensajes personalizados.

Siempre me acuerdo de este sello porque era el favorito de mi abuelo, un apasionado de la música clásica que siempre intentó imbuir en mí el amor por los grandes músicos y la poesía, y que fracasó estrepitosamente en el intento. Sin embargo, el cariño sí está ahí, y la posibilidad de enviar a mis seres queridos algún tema ”especial” sí que me llama la atención poderosamente.
De esta forma, se pueden regalar canciones de alta calidad a los amigos, sin tener que utilizar DVDs o las socorridas memorias USB.
Para los más clásicos, la tienda ofrece un servicio de pedido electrónico de CD, DVD y en formato Blu-ray, con una opción de “escuchar antes de comprar” que ofrece audiciones online durante siete días por streaming.

Otro dato curioso y que no deja de llamar la atención, por obvio y sensato al mismo tiempo, es que los usuarios se decantan por álbumes antiguos y agotados. Esto refleja el clásico atractivo de la escasez friki, un concepto sobre el que debería basarse la venta de música y de cine a partir de ya mismo. Y es que habría que basar todo el negocio en tiradas limitadas de productos que tengan valor de coleccionista. A partir de ahí, el objetivo debería ser colocar en el salón de tu casa el alquiler impulsivo en el caso de las películas (como hace Netflix), y el streaming por suscripción multicanal, en el de los discos (como Yes.fm).
El 70% de las ventas de la tienda online de DG están relacionadas con discos que son casi una reliquia, y el 15% están relacionadas con los casi mil temas agotados que componen el catálogo del sello, cuya actividad online lleva en marcha ya un año.
La página cuenta con 50.000 clientes registrados y un aumento aproximado de 1.000 usuarios nuevos por mes. Asimismo, la penetración de mercado de la tienda online de DG se ha multiplicado por cuatro, llegando a más de 180 países en su primer año de servicio, aunque Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia y Brasil suponen el grueso de su facturación.
Otro paso más hacia la mejora de la calidad de la tienda online de DG es que, si bien las canciones se venden en formato MP3 a 320 kilobits por segundo (kbps), sin DRM, en los primeros 50 temas se podrá usar un nuevo sistema, LossLess FLAC, que comprime los temas de un CD a la mitad de su tamaño sin perder calidad. Algo especialmente importante para los amantes de este tipo de música y sus carísimos altavoces.




Turandot, Turandot
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[...] fantástico post de uriondo, en línea con muchas de las cosas que sigo comentando por este mi blog cuando hablamos de cómo la [...]