Quizá es porque no soy galáctico, sino de Móstoles, pero el nombre de la nueva red de Telefónica me recuerda a aquellos simpáticos moteros que se acercaban al instituto en el recreo y, armados sólo con su acerada dialéctica y una aún más acerada navaja, nos convencían de que el dinero para la cuña de chocolate que pretendíamos [...]



