Avanza el proceso a través del cual Microsoft está siendo juzgada por haber reducido artificialmente los estándares tecnológicos necesarios para que ciertos ordenadores pudiesen llevar la etiqueta ‘Vista Capable’ o ‘Preparado para Vista’, cuando a todas luces eran incapaces de correr ese sistema operativo. Y la cosa va a traer cola.
En Estados Unidos existe la figura del class action suit o litigio colectivo, inexistente en España, y que permite que los afectados por cualquier cosa se agrupen para demandar a quien sea. ¿Te ha afectado a la retina el logo fucsia del Plan Avanza? ¡Demanda con tus amigos al Ministerio de Industria! De hecho, aprovecho para recomendaros Nana, de Chuck Palahniuk, un magnífico libro que hace sorna constante de este tipo de pleitos.
El caso es que ahora los chicos de HP se han enfadados porque ellos sí hicieron un esfuerzo para elevar la velocidad de sus ordenadores y ajustarlos al nuevo estándar. De hecho, invirtieron siete millones de dólares en el proceso.
El co-presidente de Microsoft, Jim Allchin, envió emails en esa época en los que criticaba la decisión de la compañía de permitir que los fabricantes de PC pudiesen poner la etiqueta a los ordenadores que no eran capaces de utilizar todas las prestaciones del Vista, como el interfaz de usuario Aero.
“Creo que vammos a confundir a los consumidores con el programa Capable”, escribió Allchin en un e-mail remitido a un grupo de ejecutivos de producto de Microsoft.
Otros correos que se dieron a conocer inicialmente demuestran que Microsoft redujo las especificaciones para un PC Preparado para Vista para tranquilizar a Intel, cuyo chipset gráfico 915 no era capaz de funcionar con Aero.
La campaña se puso en marcha para asegurar a los compradores de PC que los sistemas que iban a adquirir antes del lanzamiento de Vista podrían ser utilizados con el nuevo sistema operativo. En su demanda inicial, presentada en marzo ante un tribunal federal de Washington, los consumidores Dianne Kelley y Kenneth Hansen reclamaban haber sido engañados por Microsoft a través de un sistema de ofertas gancho.



