Telefónica podrá cerrar sus primeras centrales en 2014

La compañía dejará de admitir solicitudes de bucle desagregado en ciertas centrales a finales de 2012

Aunque debido a un fuerte gripazo ayer no pude hablaros sobre la propuesta de cambio en la regulación que ayer anunció la CMT y hoy apenas me mantengo erguido sobre la silla, todos los interesados habréis podido leer al respecto en diversas páginas webs y periódicos.

De ser aprobado, se trataría de uno de los mayores cambios de los últimos años y tendrá una consecuencia muy palpable para los operadores alternativos. Es cierto que los medios se han centrado especialmente en las condiciones de regulación de la nueva red de fibra de Telefónica. Según lo anunciado por la CMT, el antiguo monopolio no tendrá que ofrecer a sus rivales una oferta mayorista de bitstream para las velocidades superiores a 30 megas, aunque sí para las ofertas actuales de Trío Futura, que sólo alcanzan dicha velocidad. De hecho, no sería de extrañar que Telefónica convirtiese dicho paquete en un producto de 40 o 50 megas, como el que ya tiene a la venta Ono, aunque sólo fuera para no tener que compartirlo.

Pero, con independencia de la relevancia de este hecho, hay otro que es aún más importante para las compañías que prestan servicios sobre bucle desagregado. Y es que, por vez primera, se fijan plazos para el cierre de las actuales centrales de Telefónica.

A mediados de 2009, Telefónica podrá pedir el cierre de las centrales en las que cuente con una cobertura de fibra superior al 25%, con un horizonte temporal de cinco años para el cierre, de manera que en 2014 ya podría estar echando el cierre a alguno de estos edificios, que por su excelente ubicación supondrán excelentes ingresos para las arcas del grupo en operaciones inmobiliarias.

Además, una vez anunciado el cierre, Telefónica tendrá dos años y medio para seguir aceptando solicitudes de bucle desagregado. Transcurrido dicho plazo, no tendrá que seguir prestando este servicio y los Jazzteles y Vodafones no podrán acceder a dichas centrales para nuevas líneas. Especial atención merece este párrafo

Completado el período de garantía, TESAU no estará obligada a atender nuevas peticiones o ampliaciones, debiendo únicamente mantener la continuidad de las instalaciones en servicio hasta su migración completa a soluciones alternativas por el operador titular de las mismas, migración que deberá ser facilitada por TESAU y completarse en un plazo máximo de 6 meses adicionales al periodo mínimo de garantía. Todo esto sin perjuicio de que TESAU pueda convenir con los operadores entonces coubicados el cierre anticipado de la central o su mantenimiento más allá de los plazos aquí previstos.

¿Conclusión? Como ya se ha dicho en otras ocasiones, quien no invierta está condenado a revender la fibra de Telefónica allá donde pueda hacerlo. Y teniendo en cuenta que la propuesta también contempla la compartición de los despliegues en los edificios y la compartición de conductos, yo tengo muy claro lo que deberían hacer los rivales del incumbente.

Todo esto pasa por crear un consorcio para el despliegue de una tercera gran red de fijo en España, negociando niveles de inversión, y limitándose a cubrir las centrales una vez que Telefónica vaya anunciando su cierre.  ¿Comunica Telefónica un cierre de central? Entonces los operadores se ponen manos a la obra y se dedican a tirar su propia fibra por los conductos de Telefónica, aprovechando su despliegue en edificios. Esto les supondrá un ahorro de la inversión que los analistas cifran entre el 60 y el 75%, y que además podrían repartirse entre ellos.

¿Es esto lo mejor que puede hacerse? En mi humilde opinión, si queremos dejar de mirar con envidia a Japón o Corea, y dar un impulso a los nuevos servicios, contribuyendo a que España sea un pionero digital en lugar de la típica víctima del progreso, no va a quedar más remedio que atarse los machos y poner algo de pasta sobre la mesa. Y, pese a quien pese, Telefónica lo está haciendo. Les toca a los demás.